Retrato de la Lozana Andaluza, impreso en Venecia hacia 1528, es una obra dialogada que sigue a Aldonza, astuta andaluza convertida en cortesana y mediadora erótica en la Roma anterior al saqueo de 1527. Su estilo mezcla habla popular, refranes, italianismos y aguda observación urbana; heredera de La Celestina, anticipa rasgos de la novela picaresca mediante sátira social, realismo corporal y una mirada desacralizadora sobre clérigos, mercaderes y prostitutas. Francisco Delicado, probablemente nacido en Andalucía y activo entre Roma y Venecia, conoció de cerca los ambientes cosmopolitas que retrata. Su condición de clérigo, corrector e intelectual marginal le permitió observar tanto la cultura letrada como los bajos fondos. Además, su interés por enfermedades venéreas y remedios médicos ilumina la presencia insistente del cuerpo, el deseo y la supervivencia en el libro. Recomiendo esta obra a lectores interesados en el Renacimiento hispánico más audaz: no ofrece idealización, sino una anatomía vivísima de la ciudad, del lenguaje y del ingenio femenino. Su dificultad lingüística queda compensada por su modernidad, humor y valor documental.